[NARRA ZOE]
¿Qué coño se creía el hijo de puta ese? ¿Qué yo también iba a caer en sus jueguecitos y que me lo iba a tirar como hacen todas? Pero, ¿qué mierda se cree? Ojalá un día se dé cuenta de que tiene alguna infección y no se podrá follar a muchas tías en varios meses. Y ahí iba a ver que NO todo es follar, follar y follar.
Al fin estoy en mi casa. He llegado hace dos horas y mi padre sigue sin venir. Aunque no me extraña, son las 21.00 todavía es pronto. Esta tarde me lo he pasado muy bien la verdad, a parte del incidente con el gilipollas, como yo le llamo y con otro incidente con el gilipollas...
FLASHBACK.
Estamos Alexia y yo en la habitación terminando los deberes. Estamos apunto de acabarlos, pero en ese momento necesito tipex, y Alexia no tiene ya que se lo ha llevado su hermano. ¿Para qué? no sé, ya que él no es de los que estudia mucho ni muy a menudo. Ella me pide que valla a la habitación de su hermano a por el tipex. Llego y toco a la puerta.
-¿Se puede? -Toco, pero nadie contesta. Así que al ver que no contesta pues paso sin pedir otra vez permiso. Y para mi sorpresa me encuentro a esa puta de la que me había hablado Alexia.. Creo que se llamaba Leila tocándole el miembro a Adam. Me quedo petrificada. Ella pone cara de asco al verme pero él justo lo contrario. Pone cara de felicidad y hasta me dice que si me quiero unir a ellos. Y yo sin dudarlo salgo de allí cerrando la puerta de un golpetazo.
FIN DEL FLASHBACK.
Al recordar esa imagen ahora no sé si podré mirarle a los ojos. Dios, es que es un puto asqueroso. Os preguntaréis ¿y tú? ¿Es que acaso nunca lo has hecho? Pues no, rotundamente no. No he estado nunca preparada y la verdad si me llega la hora, no sé si lo estaré o no.. Pensando todo esto me quedo frita en la cama con el pijama puesto.
-RINNNNNNNNNNG RINNNNNNNNNNG-
-Puto despertador. -Digo en voz alta sabiendo que nadie me va a oír-.
Me levanto de la cama sin ganas. Voy al baño y me aseo. Voy al cuarto y me pongo unos pitillos pegados rotos y oscuros, una camiseta de tirantes negra pegada y por encima una corta que me llega por encima del ombligo, la cual me pongo debajo la otra por eso y en esta pone en grande: 'NO BOYFRIEND NO PROBLEM' y es rosa clara con las letras negras y en los pies me pongo las convers rosas, del mismo color que la camiseta. Vuelvo al baño y me hago una trenza al lado bien hecha y larga, ya que me llega justo por debajo del pecho y busco entre mi joyero y me cojo unos pendientes negros de bolas chicas, mis pulseras elásticas, un reloj, un anillo negro que me pongo siempre en el dedo índice de la mano derecha y cojo mi piercing de la nariz. Sí, tengo un piercing en la nariz, aunque no me lo solía poner muy habitualmente, ya que a mis padres no les gustaba. Decían que era un aro feo que me estropeaba mi cara, aunque yo no les hacía mucho caso... Me maquillo un poco y me echo gloss de labios rosa claro. Paso de desayunar así que cojo mi mochila y mi carpeta y salgo por la puerta. Llego a la parada del bus y me encuentro con Eric.
-Hola, guapísima. -Me susurra alguien en el oído-
-Buenos días, guapo. -Le sonrío dándole dos besos-
-Pero, qué cambio, ¿no?
-Un poco la verdad. -Reímos-
Estuvimos todo el camino hasta el instituto riendo y contándonos cosas. La verdad es que ese chico no era sólo guapo, también tenía corazón y yo estaba deseando que llegara el viernes para ver que me tenía preparado.
Llegamos al instituto juntos, no me dejó sola en ningún momento y eso a mí me hizo sentirme bastante especial. Todo el mundo se me quedó mirando súper-extrañados, pero a mí me dio bastante igual la verdad. En todas las horas del instituto estuvimos siempre juntos: Alexia, Eric, el chico nuevo que habíamos conocido, que se llamaba Zac y yo. Me hacía bastante feliz que sólo siendo el segundo día en este instituto ya tuviera gente de confianza.
Pasaban los días, y todos eran muy parecidos. Aunque cada día Leila y sus amigas, yo las llamaba la 'puti-pandi' cada vez nos odiaban más y yo me reía de ellas en su cara. Y también Adam cada día me tiraba más los tejos pero Eric que era amigo de los dos le decía que parara y hoy viernes, no me ha intentado hacer nada todavía y yo me alegro mucho por mí.
Al fin suena la campana. Me despido de Eric y Alexia y Zac se vienen a mi casa a ayudarme a prepararme, ya que a las 22.00 había quedado con él. Pero yo sabía que si no quedaba con mis amigos para que me ayudaran antes no me iba a dar tiempo.
Comimos espaguetis boloñesa entre risas, bromas y anécdotas. Después descansamos media hora y subimos a mi cuarto.
Yo ahora mismo me estoy duchando, ya que Zac y Alexia me han dicho que no me preocupe por nada que ellos elegían mi vestido, mis tacones, el maquillaje y algún que otro accesorio. Salgo de la ducha, me seco el cuerpo y me pongo la ropa interior, y encima me pongo la toalla en el cuerpo y otra en el pelo. Voy hacia la habitación y me encuentro un vestido precioso en la cama y unos taconazos a juego. Cuando vi todo me eché a llorar sentándome en la silla del escritorio y en ese momento entran mis amigos y vienen corriendo a abrazarme.
-Tía, ¿qué pasa? -Me dijeron los dos-
-Pues... que este vestido era de mi madre...
-¿Eso es malo, cari? -Me dice Zac-
-Zac... Mi madre murió, por eso me vine aquí a vivir... -Me echo a llorar en sus brazos-
-Tío Zac, cierra esa bocaza. -Le dice Alexia dándole un codazo-
-No pasa nada, Alexia, enserio. -Les saco una sonrisa y ellos me la devuelven-
Me dejan sola en mi cuarto para vestirme y ellos van al salón a ver la tele. Me pongo el vestido, las medias y los tacones y me miro en el espejo. Dios, por una vez en mi vida, me siento guapa. Llevo un vestido negro de tirantes por la parte de arriba pegado y por la parte de la falda con un poco de vuelo y con una cola no muy larga, sólo un poco más larga que la falda de quita y pon. En este caso me la dejo puesta la cola. Me pongo unos tacones beige de 15 cm, un collar fino con un corazón en medio, en la mano derecha me pongo 3 pulseras y dos brazaletes y en la otra mano un reloj beige y también levo un bolso pequeño pero que se engancha en el hombro negro. En el pelo me he secado el pelo y planchado. Y me he echo dos trenzas para que sujeten el flequillo en la parte superior de la cabeza y lo demás suelto. Voy hacia el baño y me maquillo un poco y me echo colonia.
Bajo las escaleras y entro al salón ya preparada y abro las puertas y se me quedan mirando sorprendidos.
-Dios... ¡Qué bellezón! -Dice Alexia-
-Gracias, cariño. -Le sonrío- ¿Y a ti qué te parezco Zac?
-Que si no fueras mi mejor amiga, ¡te follaba ahora mismo! -Me sigue mirando con cara sorprendida-
-Dí que sí, hombre. ¡Tú siempre tan sutil! -Dice Alexia y todos reímos y en ese mismo instante tocan a la puerta-
-Creo que ya ha llegado mi cita. -Sonrío y me dirijo hacia la puerta- Pero al abrirla me sorprendo... Y quién ahí detrás de la puerta no es exactamente quien yo esperaba. Él es...
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