domingo, 25 de noviembre de 2012

La vida de Zoe. 4°Capítulo

Han pasado ya 15 minutos desde que entré aquí. Todo iba muy bien con Alexia hasta que supe lo de su hermano. Le he pedido perdón a ella pero ella me ha dicho que no pasa nada, que está acostumbrada a que sus amigas le digan eso de él. Me da bastante pena ella, lo quiere mucho, pero sabe que es el peor chico que puede a ver aquí en el instituto... Justo cuando estoy recordando mis pensamientos la maestra me dice que salga hacia donde está ella para que me presente. Pero tocan a la puerta antes de que le pueda decir que vale o antes de que me pueda levantar.
Alguien abre la puerta. Es... Es él, el chico de el otro día. Se me forma una sonrisa al verle. En ese momento nuestras miradas se cruzan y sonreímos.
La tutora le dice que no vuelva a llegar tarde y él asiente, se sienta en el sitio libre que hay, es decir al lado mío, y entonces vuelve otra vez a mi. Me levanto y me pongo a su lado de pie.

-Bien. Preséntese, señorita. -Me dice un tono algo agradable-
-Me llamo Zoe, tengo 16 años, soy de Nueva York pero me mudé hace dos semanas aquí y vivo con mi padre por la zona de la playa, es decir por el barrio de los chalets. Y eso. -Termino de decir todo y miro al chico del otro día y ambos sonreímos-
-¡Es una niña de papá! -Dice alguien por el fondo. Es una voz conocida-
-Miro hacia Adam y era él quien me lo ha dicho-
-Tío déjala ya en paz.
-¿Qué pasa, Erik? ¿Te gusta?
-Tú sigue que al final te parto la boca. -Dice Erik, que es el chico del otro día-
-Eres un gilipollas, Adam. -Digo yo y me siento en mi asiento-
-Bueno bien, ya habéis montado el típico numerito de siempre. ¿Contentos? Pues chicos, darle las gracias a vuestros compañeros que os voy a mandar tareas nada más el primer día. -Dice la tutora-
-Se oyen las típicas replicas como: ''Madre mía'', ''joder'' etc...

Las siguientes horas pasan lentas, muy lentas. En todas las asignaturas nos dicen de que van a tratar los temas siguiente.. Yo sigo siempre presentándome etc.. 
Al fin suena el timbre. Alexia y yo nos dirigimos hacia nuestras taquillas y ella me dice que si me quiero ir a su casa por la tarde a hacer los deberes y todo. Y yo acepto. 
Nos despedimos y yo me dirijo hacia mi casa. Esta vez paso del autobús y me voy andando, total mi padre no llegará hasta las 10 de la noche. Ya que trabaja en una gran empresa y trabaja hasta tarde para ganar más dinero para la casa y todo. Voy andando y alguien me está llamando. Me doy la vuelta y..

-¡Zoe, espera! -Me doy la vuelta y es Erik-
-Hola, ¿Erik? -Sonrío-
-Hola, guapa. -Me da dos besos y yo se los acepto-
-¿Querías algo? -Pregunto mientras seguimos andando-
-Pues la verdad... -Se pone nervioso y se arrasca la nuca- Quedar un día contigo. Y cuanto antes mejor. -Se sonroja-
-Oh, me encantaría. Pero hoy no puedo...
-No, yo hoy tampoco... ¿El viernes puedes?
-Mm... Miraré mi agenda. -Me hago la interesante y río- Claro que puedo, tonti. -Sonrío-
-Perfecto, ¿a las 22.00? Ya que el sábado no hay instituto, será buena hora, ¿no?
-Sí, claro. Perfecto el viernes. Bueno, ha sido un placer. Nos vemos mañana. -Sonrío y le doy dos besos-
-Hasta mañana, preciosa. -Me da dos besos y sonríe-

Me dirijo hacia mi casa con una sonrisa de oreja a oreja. Al fin he conseguido lo que quería, quedar con él. Llego a mi casa. Dejo mis cosas en mi habitación y bajo a la cocina. Me preparo un sandwich vegetal con un vaso de coca-cola y me lo tomo todo. Subo a mi cuarto y me cambio de ropa y me pongo unas medias color carne, unos shorts vaqueros, una camiseta de tirantes negros básica que me meto por dentro de los pantalones, unas botas de media altura marrones claras (pero diferente a las que llevaba), unas calcetas negras con dos bolas colgando a los lados, una rebeca marrón clara a juego de las botas. Me recojo el pelo en una cola de caballo alta y me dejo los mismos accesorios que llevaba. Voy al baño, me lavo los dientes, me maquillo un poco y me echo colonia. Cojo el bolso grande y meto las cosas del instituto, es decir, las tareas con las llaves, el ipod, el móvil y el monedero y salgo por la puerta en dirección a casa de Alexia.
Llego y toco.

-Abre Adam y se queda embobado mirándome, yo toso y al fin él habla-
-Anda mira, la niña de papá. -Sonríe el gilipollas-
-Anda mira, el gilipollas. -Sonrío falsamente-
-Así me gusta, ante todo con educación. -Ríe- Anda pasa. -Me deja pasar-

[NARRA ADAM]
Tocan a la puerta. Supongo que será la niñita de papá. Me alegro de que todavía no haya llegado Alexia, ya que me la quiero tirar en un tiempo récord. Sonrío y abro la puerta.
WOW, realmente está guapísima. Tienen unas tetas perfectas y un culazo que está que se rompe. Estoy embobado mirándola. Ella se da cuenta y tose, yo río para mi interior. 


-Anda mira, la niña de papá. -Sonrío-
-Anda mira, el gilipollas. -Sonríe falsamente-
-Así me gusta, ante todo con educación. -Río- Anda pasa. -La dejo pasar- Ve hacia el salón. -Ella me hace caso y me quedo mirándole el culo- Pf, que buena está la niñita, incluso más que la estúpida de Leila. -Susurro para mí sonriendo con maldad- -Entro al salón y está sentada en el sofá, así que me siento enfrente suya-
-¿Y tú hermana? -Me dice borde-
-Supongo que ahora vendrá. -Le digo mirándola-
-Oye, podrías dejar de mirarme así. Me incómodas. -Me dice y yo río- ¿De qué te ríes, niñato? -Me dice mirándome de mala gana-
-De ti, preciosa. De ti. -Sonrío y me siento a su lado. Ella me mira mal-
-¿Qué coño haces?
-Ch, así no hablan las señoritas eh, y mucho menos mi próximo ligue. -Le guiño un ojo-
-Más quisieras tú, chaval. 
-Es que ya verás, eso será lo que sucederá. -Sonrío y me acerco a ella para intentar besadla, pero ella me da una bofetada y en ese momento se escuchan risas. Miro hacia la puerta y ahí están Erik y Alexia riéndose de mí-
-Dios, como ligas, Adam. -Me dice Erik riendo- Bueno, que yo venía a acompañar a tu hermana pero ya me voy -Ríe- Adiós Alexia, adiós preciosa y adiós ligón. -Se va riéndose-
-Eres un gilipollas. Olvidame, imbécil. -Me dice Zoe-
-Vamos niñita, si sabes que te pongo. -Le guiño un ojo-
-Me das asco. -Se va con mi hermana y suben al cuarto a hacer deberes y como me quedo sólo en el salón voy a llamar a Leila, ya que está niña de papá me ha dejado con el puto calentón. Me da por mirar a mi amiguito y sí, necesito una ducha de agua bien fría, pero en vez de eso me la daré caliente y con Leila. Sonrío y la llamo, y ella me dice que ya viene para acá-

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